La semana comenzó de forma positiva para el dólar como refugio, ya que alcanzó un máximo de 24 años frente al yen japonés. La novedad surgió tras el endurecimiento de la política monetaria estadounidense.

Por otro lado, Japón mantuvo sus bajos tipos de interés, ampliando aún más la diferencia. Los mejores corredores de divisas En todo el mundo se observó que el yen alcanzó los 140,97, su mínimo desde 1998. La divisa terminó el día cotizando a 140,91 por dólar.

Galvin Chia, estratega de marketing de NatWest Markets, habló de la reciente evolución. Según Chia, cuando el yen superó los 140, el impulso se inclinó hacia su debilidad en el mercado.

Mientras el control de la curva de rendimiento siga en juego junto con la divergencia de los tipos de interés, el yen mantendrá una postura más débil, añadió Chia.

En el otro lado del mercado, el billete verde cedió ligeramente desde los máximos de la libra esterlina y el euro. Sin embargo, la amenaza de la crisis del gas y el temor a la recesión siguen planeando sobre las divisas.

El euro comenzó la semana a 0,99605 dólares, un 0,36% más que el fin de semana anterior. Sin embargo, la moneda se hundió rápidamente hasta su mínimo en veinte años, 0,9876 dólares. El factor principal de esta caída fue la perspectiva de un invierno sin gas ruso.

Rusia interrumpió temporalmente su flujo de gas a Alemania tras culpar a una fuga de petróleo. Sin embargo, más tarde se supo que el corte se impuso para imponer sanciones.

La noticia fue confirmada por Vitaly Markelov, director general adjunto de Gazprom. Markelov declaró que el oleoducto interrumpirá los envíos hasta que Siemens Energy repare los equipos defectuosos.

La libra esterlina siguió la pauta del euro, ganando un 0,54% para alcanzar los 1,1585 dólares, antes de caer a 1,1444 dólares, su mínimo de 2 años y medio. Por su parte, el dólar australiano se limitó a subir un 0,05% y alcanzó los 0,6801 dólares.