Juno envió recientemente 36 millones de dólares a un monedero inaccesible debido a un error tipográfico causado por uno de los desarrolladores. Un total de 3 millones de tokens de Juno se transfirieron inicialmente para ser conducidos a una cartera controlada por los titulares de tokens de Juno.

La comunidad ha votado para confiscar la cantidad del inversor que creían que había conseguido los tokens por medios maliciosos.

Andrea Di Michele, un desarrollador fundador de Juno, compartió la información afirmando que había compartido la dirección correcta del monedero y el número de hash con el desarrollador responsable de ejecutar la transferencia. Sin embargo, el desarrollador copió erróneamente el número de hash en lugar de la dirección del monedero, enviando los tokens a una dirección de monedero inaccesible.

El desarrollador envió erróneamente una cantidad tan masiva a la dirección equivocada pone de manifiesto el lado negativo de la tecnología controlada por la cadena de bloques que se enorgullece de ser descentralizada. No es la primera vez que una cuenta inmutable recibe tokens debido a un error humano no reversible.

A principios de diciembre, un usuario había vendido su Bored Ape Yacht Club NFT a otro usuario por 0,75 ETH en lugar de 75 ETH, lo que provocó una pérdida masiva, ya que el valor llegó a ser de 3.000 dólares frente al valor de venta previsto inicialmente de 300.000 dólares.

Blockchain hace difícil, si no imposible, recuperar los fondos después de la transferencia. Hay formas, por supuesto, pero requieren que los desarrolladores bifurcación dura sus caminos en la red.

En 2016, un hacker había explotado maliciosamente el contrato inteligente para robar 50 millones de dólares en ETH. Los desarrolladores pudieron asegurarlo creando una réplica de la blockchain existente que se mantenía similar a la original, salvo que los fondos robados se transferían a una dirección de recuperación.

Se afirma que tales prácticas violan el principio básico de la tecnología de la cadena de bloques y siguen aprovechando Ethereum Classic para operar la cadena de bloques original.

Blockchain trabaja para mejorar aún más el concepto de descentralización. A diferencia de la centralización, no hay ninguna autoridad financiera involucrada en el proceso. Esto hace que sea difícil para los usuarios recuperar los fondos que son robados o enviados erróneamente a una dirección de cartera.

Los promotores siguen diseñando soluciones para atajar el problema. Los de Juno planean reubicar los fondos, cuya propuesta se ha presentado a los titulares de tokens. Todavía no se han compartido los detalles, pero demuestra que existe la posibilidad de recuperar lo que se ha perdido por culpa de un error tipográfico.

Juno es una criptomoneda del ecosistema Cosmos. Es una vía sin permisos, descentralizada y resistente a la censura para los desarrolladores que buscan lanzar contratos inteligentes de manera eficiente con total seguridad.

En el momento de escribir este artículo, Juno cotiza a 11,94 dólares con un volumen de negociación de 12.489.919 dólares según el registro de las últimas 24 horas. El valor de negociación ha bajado un 8,43% en las últimas 24 horas.